• Luis Casaos

Flower Boy de Tyler The Creator


Calificación: 8.1


Tyler es ese tipo de artista del cual no sabes que esperar en un proyecto musical, especialmente porque siempre ha manejado distintos personajes en cada proyecto presentado. Su debut en 2009 con “Bastard”, nos presentó a un Tyler travieso e incluso malévolo con canciones sobre violación y mutilación, que desafiaron a los oyentes a preguntarse si todo era ficción o era realidad. Desde “Goblin” en 2011, “Wolf” en 2013 y “Cherry Bomb” en 2015, Tyler ha mezclado confesiones piadosas con obscenidades homicidas, pero siempre desde una perspectiva de un observador distante, básicamente acosador. Por esto mismo sabemos que las nociones preconcebidas de cómo va a ser un álbum de Tyler son abundantes, incluso antes de poder escucharlo. Esto ha sido tanto bueno como malo para su carrera; inclinándonos más al lado positivo de la balanza, en lo que se ha convertido en un hábito viral de odiar o amar algo basado casi siempre en su propia cultura personal de twitter (si no lo sigues, corre a seguirlo @tylerthecreator) Hablar de él se ha convertido en sinónimo de controversia, ya que ha puesto la bala en todo lo que toca.


Sin embargo, “Flower Boy” (Inicialmente titulado Scum Fuck Flower Boy) no parece ser el trabajo de alguien que trata la música como algo sin importancia. Este nuevo álbum parece dictar una dirección totalmente nueva para Tyler, por cambio de perspectiva con un gran factor, que es hablar de él supuestamente saliendo del clóset. El título representa los dos tonos diferentes que este trabajo reconcilia fantásticamente, ya que en este proyecto nos proporciona los momentos duros de una manera suave, con un impacto que no tenían en lanzamientos anteriores, demostrando su nueva madurez, sin dejar de lado el infantilismo que tanto lo caracteriza.


En Foreword, que da inicio a este álbum, lo encontramos rechazando posesiones materiales, soñando con arcoíris y ramos de flores que haría en el bosque. Aquí es donde admite que está "harto de estar sentado en la duda" y se disculpa con las mujeres que ha utilizado.


En Where This Flower Blooms, es donde nos deleitamos sobre un cálido piano que con frecuencia se evapora para la hermosa aparición de Frank Ocean (el cual después de 3 años de ocultarse, aparece en los principales lanzamientos de todo el mundo en 2017), quien también reconoce su posición como modelo y se burla del machismo del rap que se ha generado últimamente con las nuevas olas de raperos, como Famous Dex, Lil Uzi Vert, Lil Yachty, etc. Para lo que Tyler nos dice: “Diles a estos chicos negros que pueden ser quienes quieran/Teñirte el pelo de azul, yo también lo haré/Mira, huelo a Chanel”.

Un indicador de que Tyler ha comenzado a cambiar hacia una nueva página es See You Again, la cual solo puede describirse como una canción de amor muy armoniosa. Con la boca y los ojos abiertos, Tyler evoca imágenes de su amante perfecto y amores perdidos, mientras que la cantante invitada Kali Uchis dulcemente canta: “Can I get a kiss? /And can you make it last forever?”(¿Puedo conseguir un beso?/ ¿Y podrías hacer que dure para siempre?) ¿Este es el Tyler que irrumpió en la escena comiendo cucarachas, simulando el suicidio y fue excluido del Reino Unido por sus letras homofóbicas? Al parecer sí, y en See You Again es completamente sincero, los compases del rapero son animados por un riff de teclado pausado y sin más que decir, esta es una de las mejores canciones del álbum.

En contraste a la canción anterior, tenemos Who Dat Boy, la cual podría estar más en línea con el Tyler al que estamos acostumbrados y es donde se presenta un verso intenso de A$AP Rocky. Tyler con su flujo límite-psicótico, gutural y entrega agresiva, borra el sonido tranquilo y angelical que el álbum había acumulado hasta ahora.

I Ain´t Got Time! está lleno de golpes de bajo y percusión ruidosa que te podría recordar el nuevo álbum de Vince Staples (el cual si no has escuchado estuviste perdiendo tu tiempo en 2017), con Tyler constantemente cambiando el flow para darle al track un ritmo sin aliento y apresurado, además que la bella producción recibe una dimensión extra agresiva por el rápido flow que usa y sigue siendo alegre. Con esta canción es con la que todos desarrollaríamos teorías acerca de su orientación sexual, pero en pleno 2017, no le daremos vueltas a este tema.


Líricamente hablando, Tyler profundiza bastante, llegando a un acuerdo con su identidad, su relación casual con las mujeres, la depresión y el aislamiento provocado por lo que supone fingir ser algo que no eres.


Podemos decir que este es su punto máximo en producción musical hasta el momento, “Flower Boy” es la crónica de Tyler, un artista en conflicto que aún lucha con lo que significa ser un adulto. Sin duda, el álbum más centrado que nos ha ofrecido, con Tyler finalmente encontrando consistencia entre la experimentación de “Cherry Bomb: y la actitud entre “Goblin” y “Wolf”. Su madurez se nota cuando habla de sus preocupaciones de ser ‘’el hombre más solo vivo’’ lo que es genuinamente conmovedor, porque su faceta excepcionalmente vulgar, se combina con el tono nostálgico. Al final de todo, él siempre dirá y hará lo que quiera, algo que vale la pena valorar en cualquier artista, especialmente ahora que parece ser más hábil en transmitir lo que está sintiendo, por lo que si estás en una etapa entre los 16 y 23 años te sentirás muy identificado con Flower Boy.


Finalmente, estamos alentándolo y quedamos cautivados con su nuevo enfoque para hacer música. Si continúa explorando estas facetas nacientes de sí mismo, “Flower Boy” podría llegar a ser un verdadero punto de inflexión creativo para Tyler, con un álbum que lleva a un artista legítimamente popular y lo transforma en algo brillante. Sin duda, estaremos esperando los siguientes movimientos musicales de Tyler con muchas ansias, ya que con este proyecto tenemos la prueba de que tan creativo puede llegar a ser y que aún tiene mucho más para ofrecernos.

11 vistas

©2020 por RYRNA.