• Luis Casaos

SATURATION de BROCKHAMPTON


Calificación 8.3


BROCKHAMPTON toma el concepto de boy band e invierte su trayectoria tradicional, decidiendo que quieren crear música como una unidad, en lugar de depender de la aprobación y el control corporativo. Afirman que nunca ha existido una boy band que luzca como ellos: “Chicos de color, de todas partes del mundo, que se conocieron por Internet”.

La agrupación se origina a través de un post en un foro dedicado a Kanye West (KanyeToThe.com), en el cual Kevin Abstract preguntó si alguien quería colaborar para hacer música con él y recibió más de 60 respuestas. Con algunos testimonios de los integrantes, podríamos ilustrar cómo fue que se formó su entidad:

Fundé BROCKHAMPTON porque no tenía amigos - Kevin Abstract.
Varios de nosotros crecimos sintiéndonos no identificados con el resto de las personas que nos rodeaban, pero sí con esta gente que admirábamos como Frank Ocean y Kid Cudi -Romil Hemnani.

Las anteriores afirmaciones nos guían hacia la dirección que toma el álbum. SATURATION es donde los miembros de "Southside One Direction" nos manifiestan los descontentos que tienen del mundo en el que viven, a través del sarcasmo, donde todo puede parecer una burla ingeniosa. Los chicos de BROCKHAMPTON son conscientes de que están creando algo diferente, desde recrear lo que significa ser una boy band, hasta lo que significa ser un adulto exitoso. Independientemente de su origen étnico y su juventud, en la música de la agrupación se resalta una convergencia de ideas y géneros, que se alinean a nuestros tiempos de una forma casi perfecta para escuchar en cualquier ocasión; por ejemplo, mientras vas de viaje con tus mejores amigos.

Aunque las canciones sean totalmente independientes unas de otras y sólidas por sí mismas, este álbum actúa como un testamento de talentos masivos, donde se unen para crear algo aún más magnífico que simples canciones. Una vez dicho esto, los integrantes admitieron haber grabado el álbum en prácticamente un mes y se llevaron una gran sorpresa cuando escucharon lo bien que quedó. Tal impulso de confianza es evidente en SATURATION II. BROCKHAMPTON descubrió cómo mantenerse, abordando referencias hacia la adicción, Final Fantasy, la homofobia y Whataburger (empresa de comida rápida fundada en Texas, lugar de origen de los miembros).


BROCKHAMPTON comprendió cómo llamar nuestra atención: abordando las adversidades en las que estamos sumergidos en este momento. Hacen las cosas un poco confusas y cómicas para mantenerse al día, pero ¿no es todo en 2017 un poco desconcertante por sí mismo?


Vale la pena señalar que al principio no tienes idea de quién está rapeando en las pistas, a menos que sea el propio Kevin Abstract, pero de ninguna manera impedirá que aprecies las canciones que brotarán en tus oídos. Los nombres individuales no son importantes, es la entidad del grupo y su esencia formada en su unión lo que finalmente importa; la atención individual vendrá después.


Cada título en SATURATION es una sola palabra, estilizada con todas las mayúsculas. Es apropiado en este momento decir que los versos y ritmos en todo este álbum, son de confrontación y todos están en su mejor punto. La estética de las palabras, vestidas de mayúsculas, podrían parecer engañosas, sino fuera por el hecho de que en este álbum, BROCKHAMPTON en realidad nos está gritando que prestemos atención.

Las comparaciones que les hacen con el colectivo Odd Future son fuertes. Es importante considerar que el grupo está dirigido por el ex dúo de administración de esposos Chris y Kelly Clancy. Pero a decir verdad HEAT, podría ser lo más parecido a algún hit del colectivo de Tyler The Creator, fuera de esto, sólo es la nostalgia la que nos hace querer relacionar ambas agrupaciones.


Las letras en SATURATION entran y salen de las disputas violentas, así como de las relaciones con drogas en una intensidad que sólo estos chicos pueden expresar. HEAT es el abridor crujiente y abrasivo del álbum, y aunque el ritmo suena como si hubiese sido sacado de Radicals de Odd Future, las actuaciones de los integrantes desplegados en su instrumental amenazadora, son tan únicos como la existencia de BROCKHAMPTON. Raps agresivos e imágenes sombrías que se mezclan en HEAT, en una pantalla estruendosa que toma tu atención, te convierte en rehén y te atrapa en el transcurso de todo el track.

Los miembros de BROCKHAMPTON se vuelven poéticos cuando surge la necesidad y van delineando la lucha contra la ignorancia cultural y la violencia innecesaria, logrando su objetivo sin el uso de líneas predecibles y esquemas de rima forzados para complacer a tu amigo el Old Head, que dice que si no es lírico, no es relevante.


Pero ¿qué hay de los beats? La mayoría del tiempo no nos tienen esperando a que salte un sonido muy duro, es casi como si estuvieran siendo controlados por una agresión palpable, como si no te exigieran nada más que tu respeto y tu completa atención hacía lo que nos están expresando en cada track. El resto de las instrumentales bien podrían ser los mismos ritmos en un día diferente, más tranquilo, pero igual de amargado; la agresividad sigue estando ahí, no se equivoquen, pero las canciones son más cautelosas y menos violentas, por lo que se mantienen alejados de la confrontación. Las pistas como HEAT (ya explicada) entran en la primera categoría. WASTE, entonces, representa la última categoría porque tiene una agresión que se combina con la seducción, haciendo algo espeso pero apasionado. Mientras BUMP permanece en ambas categorías.


A lo largo de SATURATION, quedarás muy impresionado con el trabajo de Belfast, el cantante y productor irlandés (Bearface). Cuyas voces angelicales en la pista final del proyecto se destacaron entre la multitud, poniéndonos en un vibe como de película de amor gringa noventera a inicios de los 2000, en donde todo parece estar perdido entre los dos protagonistas. Una sombría aparición en solitario por Bearface en WASTE cierra el álbum en una nota completamente diferente a la que comenzó. Atrás ya han quedado las barras hiper-agresivas y las líneas de pop rock, ahora son reemplazadas por las vulnerabilidades vocales de Bearface, reforzadas por un sensual fondo de instrumentación en vivo, que logra limpiar la emoción sentida al viajar a través de las 17 pistas del proyecto y sustituirlo como un reflejo tranquilo que sirve como un sujetalibros para los oyentes de la odisea sonora que acaban de experimentar.


No podemos terminar esta reseña sin mencionar al miembro más carismático y entrañable en SATURATION: Roberto, quien en los videos se presenta y luego sigue con una declaración sobre sí mismo. Estas declaraciones son cosas que a menudo se asocian con el hip-hop, como odiar a la policía, querer ser famoso y tener una cadena de oro.

SATURATION es el álbum de hip-hop de un fanático de la música. Es un mosaico cuidadosamente construido de referencias de cultura popular, rimas antagónicas y una química entre los miembros de la “boy band” que no puede ser subestimada. Es poco creíble cuando te dicen que fue grabado y lanzado desde cero en sólo tres semanas y media. El producto final es un poco aterrador y estimulante, pero es algo que hay que agradecer.


Sólo recuerda: Siempre usar mayúsculas cuando deletrees el nombre de la banda.

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